Es la superficie que envuelve, delimita y acondiciona un espacio para tapar o cerrar cualquier abertura evitando el paso del aire o a la luz natural, y puede abarcar diversas funcionalidades:
- Delimitar un espacio.
- Funcionar como equilibrio para el espacio al crear nuevos.
- Servir como aislamiento térmico, acústico y climático.
- Ofrecer opciones sanitarias o de higiene.
- Dar mayor seguridad.
Tipos de cerramientos
Para cada necesidad hay un tipo de cerramiento a utilizarse, los más conocidos serian:
Por ubicación: Pueden ser cerramientos exteriores para delimitar un área específica o cerramientos interiores, cuyo propósito puede variar, pero el más común es aislar de sonidos a la persona que se encuentre en su interior, por ej. las cabinas de teléfono.
Por su forma: Existen cerramientos planos que se pueden usar de forma vertical, horizontal o de forma inclinada, así como cerramientos curvos, que cumplen el mismo propósito, pero con un estilo diferente.
Por su comportamiento frente a la luz: Existen cerramientos transparentes, traslúcidos u opacos. Dependiendo de cómo se quiera utilizar.
Por su movilidad: Existen los cerramientos fijos o móviles que suelen ser utilizados en las terrazas y pueden ir en ventanas, puertas y techos. Proporciona la ventaja de decidir cuándo abrir o cerrar para controlar el nivel de frescura en el ambiente.
